La clasificación de los hoteles

Los hoteles están, por lo general, clasificados en categorías de acuerdo al grado de confort que aportan a un cliente. Los símbolos utilizados y los criterios para categorizar son diferentes en cada país: letras, diamantes, soles y, el más común, estrellas.

Estas clasificaciones se basan en criterios nacionales, basándose en las facilidades físicas, mientras que algunas entidades comerciales se inclinan por clasificar la calidad de los servicios. Tanto a nivel nacional, como a nivel internacional, estas clasificaciones suelen ser complejas.

Por lo general, cada año se hacen revisiones y evaluaciones para determinar si los hoteles suben o bajan de categoría.

¿Cuáles son las diferencias de los hoteles con respecto a las estrellas que tienen?

Las estrellas pueden ir de una a cinco y ellas dependen de los servicios y espacios que se ofrezcan en algún establecimiento. Sirven a los hoteles para hacerse publicidad ya que las muestran orgullosamente en la entrada de sus hoteles, pero ¿sabes realmente lo que indican?

  • Hoteles con una estrella: son los más económicos, pues ofrecen menos servicios a sus clientes. La habitación es privada, pero algunas veces los baños son compartidos. Por lo general, los espacios con los que cuentan son pequeños y no cuentan con una vista espectacular, solamente te aseguran un lugar de descanso.
  • Hoteles de dos estrellas: estos ofrecen un espacio habitacional más amplio y con más mobiliario que los de la categoría anterior, así como un baño privado. Aunque el paisaje que ofrecen no es de los más atractivo, están ubicados en puntos más céntricos y, generalmente, cuentan con un servicio básico de alimentos.
  • Hoteles de tres estrellas: estos cuentan con espacios amplios y un mobiliario completo, así como con baños cómodos. Estos hoteles siempre están bien ubicados y, además, ofrecen más servicios que los anteriores como servicio de comidas, servicio de botones, servicio de cuarto de 24 horas, conserjes, etc.
  • Hoteles de cuatro estrellas: estos cuentan con habitaciones grandes que están lujosamente decoradas y cuentan con buenas vistas panorámicas. Ofrecen, además, mayores facilidades como tiendas duty free, servicio de lavandería, centros de negocios y de ocio, etc. Su personal está altamente capacitado: chefs, botones, valet parking, guías turísticos, etc. Cuentan con servicio de restaurante y bar, los cuales ofrecen servicio al cuarto e igualmente están abiertos al público. Estos sitios son ideales para disfrutar de su estancia tanto fuera, como dentro del hotel.
  • Hoteles de cinco estrellas: Estos son hoteles de lujo que te ofrecen la más amplia gama de servicios: albercas, gimnasios, animadores infantiles, guarderías, salones de eventos, restaurante con música en vivo y con chefs especializados, y más. Sus habitaciones son muy cómodas y amplias, y cuentan con servicio de limpieza, atención personalizada, televisión con cable, así como las mejores vistas.

Es importante saber que hay diferencias de un país a otro en cuanto a los lineamientos específicos. Es por eso que posiblemente te has alojado ya en un hotel de tres estrellas que podría calificar como de cuatro, pero por el tamaño de sus habitaciones o la falta de un servicio específico no alcanza la clasificación.